martes, octubre 02, 2007

silenciosoralesnotanmentales


"No comprender el porqué de la necesidad constante que me acecha desde la oscuridad, oculta en las matas. Cómo me matas. Hoy. Con estos ojos ardiendo de peste, con esta piel que es más tuya que mía me dedico un instante a vivir o al menos a tratarlo, a olvidarme de todo lo que pueda olvidarme y a hablar tanto que llegue a olvidárseme la nada. Los amigos y las amigas, la bebida, el cigarrillo, la nimiedad de la existencia, el temor de respirar, los monstruos a la vuelta de la esquina, la prosa poética, la cueca y el campo, Comala y un champú. El tener que escribir en base al sentido común, pensando en un lector bastardo, en una lectora perra de adentro. ¡Tanta letra perdida quién sabe dónde! Y hasta qué punto soy yo me pregunto todos los días de mi vida, hasta qué punto no soy una prolongación conspirativamente calculada milenios atrás por la sombra que duerme conmigo en esta cama que no deja dormir, que me apalea la espalda pero por sobre todo la moral, que se torna cada día más púrpura, que se pudre como un limón o al menos un trozo de él olvidado en el fondo de un baso de pisco o de ron, dependiendo del humor del bolsillo en el que guardamos las penas y las pocas alegrías".


"Usted señor, ustedes señores son los que por motivos de la más distinta índole, han hecho de esto un des-hecho, un factotum de mierda, testaferros del yerro máximo de la tierra y el cielo, que en realidad nunca se han tomado tanto en cuenta como nos gusta cándidamente creer. Como esta roca partida, descompuesta en miles de minerales milenarios, malditos por el fuego que en realidad no es eterno porque para creer en la eternidad hay que ser un poco místico o bien medio zafado de un tornillo, así como para estar dispuesto a perder con cada segundo que pasa algo de esperanza, o al menos uno que otro centímetro tétrico de sangre, o bien de plasma, porque en realidad lo demás es agua y el agua no trasmite sentimientos ni sensaciones, sólo señales pasajeramente placenteras de lo que se supone son flujos de energía tan cuantificable como el vuelto que le robaba a mi pobre madre cuándo compraba el pan matutino de las tardes aciagas de la niñez que ya parece tan lejana como el sueño que algún día en realidad no tan lejano llegamos a soñar, en esta misma cama. En la que en algún momento pude dormir, con los ojos bien abiertos".


"Déjeme señorita que le diga algo. Con su vocecita coqueta e inocentona no me engaña. Bien se que le encanta devorar hombres con su sexo de dientes afilados. A mi no me pasan gato por liebre, al menos no desde aquél momento. Pues bien, vámonos sacando la ropa entonces que el tiempo apremia, que este es un trámite que debe hacerse rápido, como ir a pagar la luz un lunes en la mañana, o disfrazarse para un acto estúpido de somnolencia intelectual disfrazado de jueguito cultural de día parcialmente festivo. Entonces vamos, insisto, por favor no dilatemos más lo indilatable, que me gusta bien apretadido, claro, que raspe. Que raspe por todos los años desperdiciados en el césped de vuestro patio descuidado, olvidado del y por el mundo en el que afortunada o desafortunadamente nos ha tocado errar el vivir. Ir al más allá de lo que está más acá es la mejor de las aventuras que un despiadado viajero solitario como yo podría esperar compartir con alguien. Y lo peor de todo es que mientras trato de convencerte de todo esto mirándome al espejo solo en esta casa grande y verde, me voy dando cuenta que en los rieles te vi y no te hablé a pesar de reconocerte inmediatamente. Porque claro, en realidad el viaje más difícil, el trayecto más largo, afanoso y peligroso de todos, es el que me lleva a tus ojos desquiciados y descarriados de la vida y la muerte. Pero aun así deseo seguir entrando a ti por puertas nunca antes abiertas ni transitadas. Espero que ahora me entiendas. Porque en realidad me trato de un tipo disciplinado, que gusta del orden más neto, de la limpieza más absoluta, del sistema más efectivo, del camino más corto, del negocio más rentable, del amor más feliz, de la casa más linda, del agua más refrescante, y de otro montón de cosas que no viene mencionar pues ya se van intuyendo".


"La cantidad de cosas que hacer no supera nunca la cantidad de cosas que podría eventualmente hacerse en el más ideal de los escenarios, que por supuesto nunca valdrá la pena pues al final cuando se concretan material e inmaterialmente muchos de los sueños e ilusiones que en algún momento hemos hecho nuestras, siempre termina pasando que nunca a es lo que a debería ser, pues siempre la caligrafía falla, y no tiene que ver con que haya ido a un colegio malo ni con que sea tonto, sino con que simplemente ante la hoja en blanco me tiembla el pulso, y a la A le salen cuernos y termina trasformándose a veces incluso en un demonio, en un monstruo que me persigue en las noches, en una mujer que me hace sufrir, en un amigo que me traiciona, en una familia que me abandona, en un trago que no me emborracha, en un teléfono que nunca suena. ¿Y ahí qué vas a hacer? No te vas a poner a cazar arañas del muro telarañoso de los años vividos, los palitos de antaño ya no funcionan. Hoy, crudamente hoy, es necesario el empleo de técnicas más depuradas, de un auto último modelo, de la ropita de tiendita ondera, o al menos de un par de manos con cinco dedos cada una. Y ¿entonces? Está bueno ya que lo entiendas, mejor te atornillas los audífonos a las orejas esperando por la eternidad de un mp3 reconfortante por el que ojala no hayas pagado ni un solo peso, porque esto también deberías saberlo, hoy sólo los imbéciles pagan".
la imágen es del gran Roberto

3 Comments:

Blogger Dr. Macacus said...

Me invade (1) porque sigo bebiendo (9) el vino y (5)(1) la idea de que el tiempo suele (8) fornicar con el espacio, porque (6) se recuerda(2)(5)eventos pasados cuando se pasa por (1) alguna imagen (7) y te (3) gritas que se está acabando (9) y luego (6)(3) dicen que calles y que pienses en (7) cuando comenzaste a (8) escribir (5).
Los números en cualquier nóiccerid.

11:33 p. m.  
Blogger huitrandearezou said...

"¿Y las comillas,
por qué las comillas?
Yo no pagué por esto,
¡devuélvame mi materia prima!..."

3:41 p. m.  
Blogger VerDe said...

a veces no puedo leer tanto
a veces uso emepetreses
a veces como pan pelao y tomo agua
a veces voy a comprar, a veces pienso, otras elijo, otras imaginno, sueño y...
la cosa es que no veo el hilo que las une...y cuando lo hago, parece que le llamo angustia


gura...simple

11:28 a. m.  

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